La primera vez que se lo oí, lo interpreté como un lapsus de esos a los que nos tiene acostumbrados. Pero no, no lo era. Sigue insistiendo. Ésta, como otras anteriores, le ha escocido bastante. Y él, que nunca ha sido persona de disimular su contrariedad, insiste en la idea.
Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía desde 1990 y candidato a serlo también los próximos cuatro años insiste en que la sentencia del TSJA admitiendo el derecho de una familia a declararse objetora de la asignaura Educación para la Ciudadanía tiene una intención política.
Dice, por escrito, que la sentencia “sorprende” y que “puede interferir en la campaña”. Y llega a preguntarse si “¿los jueces podían haber esperado 4 ó 5 días para haber dictado la sentencia?”. ¡Qué barbaridad!
En relación a lo de sorprender, pues no estoy de acuerdo, salvo que uno esté acostumbrado o piense que puede decirles a los jueces cuándo y cómo tienen que hacer su trabajo. Y sobre lo de interferir, pues claro que interfiere en campaña electoral. Igual que interfiere una buena o mala gestión. O las promesas de devolver 400 euros a cada contribuyente o pagar cada niño que nazca a 2.500 euros. O un atentado en vísperas de elecciones.
Puestos a enumerar cosas que también interfieren en una campaña, igual interfieren las declaraciones de un líder político y un representante público cuestionando, por ejemplo, la independencia de los jueces.