Forofismo
Jueves, Junio 26th, 2008
La selección española de fútbol siempre me ha motivado más bien poco, es cierto. Soy futbolero, pero moderadamente. Me gusta que gane el Sevilla, alguna vez voy al campo y he asistido en vivo a las dos finales europeas que ha disputado (y ganado) el conjunto de Nervión. Pero la selección española, a la que por cierto nunca nadie se ha referido a ella como “la roja”, cosas del márketing, siempre me ha dejado bastante indiferente, es cierto.
Además, en lo que a fútbol de selecciones nacionales se refiere, siempre he tenido también mis preferencias, que no necesariamente respondían a criterios razonables. Es lo que tiene el deporte desde el punto de vista de la hinchada, que no es lógico sino visceral. Brasil, Argentina, Inglaterra… Alemania siempre ha sido para mí favorita. Me gusta su fútbol poco vistoso pero efectivo. Rusia también ha contado siempre con mis simpatías, desde aquella época de la CCCP de Oleg Blokin y Dassaev (que terminaría jugando… o lo que fuera… en el Sevilla) que sufrió las consecuencias, frente al Brasil de Sócrates y Zico, de uno de los grandes tongos del Mundial de España, precisamente en el Sánchez Pizjuán, con la colaboración necesaria del árbitro español Lamo Castillo. ¡Ay, qué tiempos!
El Mundial de España fue el bautismo futbolístico en cuestión de selecciones de muchos de los de mi generación. La Italia de Rossi y Dino Zof, el veterano portero que se retiró tras la final de aquel campeonato. La Francia de Platini, Tigana, Luis Fernández o Batistón… La Alemania (entonces federal) del portero Schumacher y de Karl Heinz Rumenigge… La Polonia de Lato…
Ahora bien, de ahí a preferir que Rusia gane hoy a España como prefieren algunos nacionalistas de esos que pueblan este país hay un abismo. Es cosa de cretinos. Pero, al fin y al cabo, qué otra cosa puede ser quien mantiene ese discurso. Querer que gane en una competición deportiva la selección española no hace a uno más patriota ni menos, ni lo convierte al españolismo, como si esto fuera una religión.
¡Aúpa España!